A todos aquellos que nos gusta el ejercicio y la vida sana conocemos la importancia de la hormona de crecimiento o GH, ya que aumenta la degradación y consumo de grasa en adultos y niños, entre otros efectos.
La obesidad disminuye los niveles de hormona de crecimiento
resultando en una mayor dificultad reducir la grasa corporal. Un
estudio de la Harvard Medical School pudo comprobar que niveles menores
de hormona de crecimiento estaban relacionados con menores densidades de colesterol LDL y HDL, lo que supone un aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares.
El LDL,
que en realidad es una lipoproteína pero que se conoce generalmente
como “colesterol malo” es particularmente peligroso cuando es menos
denso. De igual manera, el HDL, conocido
como “colesterol bueno” ayuda a reducir el colesterol total previene la
enfermedad cardiovascular, por lo que niveles bajos de esta lipoproteína
no son beneficiosos.
En el estudio concluyeron fehacientemente que las personas obesas mostraron niveles menores de hormona de crecimiento así como una menor densidad de LDL y HDL suponiendo un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.